El análisis documental con IA ya está disponible en toda la plataforma. Abres cualquier documento, escribes una pregunta en lenguaje natural —«¿cuál es la fecha de vencimiento?», «¿qué importe total figura aquí?»— y Qubria responde leyendo el contenido real del archivo, no la web.

Funciona sobre PDF, Word, Excel, imágenes y hasta documentos escaneados: el texto se extrae en tu propio navegador y, cuando hace falta, el modelo de visión interpreta la página como imagen. Si la pregunta se sale del documento, el asistente lo dice en lugar de inventar.
No es un chatbot que opina sobre el mundo; es un asistente que lee tus documentos y responde con tus datos.
El motor de talento aplica la misma tecnología a los CV: subes un currículum y obtienes un perfil estructurado —experiencia, formación y competencias— junto a una versión anónima, sin datos personales, para una criba sin sesgos.

Todo pasa por el control de accesos: la IA solo ve lo que tu rol puede ver y cada análisis queda registrado en la auditoría, sin almacenar el contenido sensible. Esa es la diferencia entre un chatbot genérico y un asistente que conoce tus documentos.





