El control horario de Qubria convierte una obligación legal en una herramienta de gestión. Fichas con un toque —entrada, salida, pausas y comida— y el sistema lleva la cuenta con una máquina de estados que funciona también sin conexión y sincroniza al recuperarla.

La geolocalización admite tres modos —desactivada, aviso o bloqueo— para confirmar que el fichaje ocurre donde debe, y el acceso biométrico (WebAuthn) evita que alguien fiche por otra persona. Todo respetando la normativa de protección de datos.
Una obligación legal convertida en gestión: geocercas, biometría e incidencias que se resuelven solas o en un clic.
El motor de incidencias detecta automáticamente los incumplimientos legales, los problemas de calidad del dato y las anomalías, y se los asigna al responsable con una cadena de escalado. El cierre automático en varias capas evita jornadas que se quedan abiertas para siempre.
Por encima, los responsables tienen un mapa en vivo de su equipo, partes de horas, cuadros de mando y exportaciones listas para nómina. Conforme al RD 8/2019, alineado con el ENS y pensado para equipos de seguridad, logística y servicios.





